domingo, 23 de enero de 2011

EL CINE ESPAÑOL EN 2010: TOCANDO FONDO

Hace menos de dos semanas publicaba un repaso a lo más destacado de los resultados generados en el conjunto de la taquilla en España en 2010. No eran cifras que invitasen a la celebración: el peor dato en número de espectadores desde 1995. Aunque es seguro que aquí tenemos motivos sobrados para hacer autocrítica, no es menos cierto que los números no son caprichosos por mera casualidad: en Estados Unidos, la asistencia a salas en 2010 fue la más baja desde, curiosamente, 1995. Por tanto, algo en común debe haber en el trasfondo. Quizás que las películas que más se comercializan internacionalmente (las norteamericanas) tienen una alta cuota de responsabilidad en los vaivenes de los diferentes mercados.


Pero mientras tanto, ¿qué pasó en 2010 con el cine español? ¿También ha bajado a niveles de hace quince años? Echemos un vistazo no sin la prevención de que los datos disponibles más allá de la década del 2000 son, cuando menos, dudosos y sin olvidar que el sistema de ayudas y subvenciones públicas hace que demasiado a menudo ciertos títulos adquieran un protagonismo en las cifras de taquilla y asistencia que nada tienen que ver con el consumo voluntario por parte de los espectadores.


El origen de los datos con que elaboro éste artículo son un compendio de lo que publica el ICAA en su página web (debería ser la información más fiable que existiese y debería hacer innecesario acudir y contrastarla con otras fuentes), las cifras que maneja Rentrak EDI (acaban siendo las que más garantías ofrecen) y la base de datos que a lo largo de unos cuantos años de dedicación he ido generando para mi archivo particular.


El cine español habría dejado en la taquilla en 2010 algo más de 66 millones de euros y vendido 10,5 millones de entradas lo que supone un precio medio de 6.3€. Dando por buenos los totales nacionales que Rentrak EDI hizo públicos (los únicos que alguien se ha dignado a publicar), a saber, 655 millones de recaudación y 100 millones de espectadores, estos datos supondrían una cuota del 10% en recaudación y del 10.5% en espectadores. El precio medio de la entrada para el cine español sería un 3.6% inferior al precio medio del conjunto del mercado.


Con éstos números, en 2010 el cine español se habría dejado más de 38 millones de euros y cerca de 7 millones de espectadores en relación a 2009, en que, según lo publicado por el ICAA, habría recaudado 104 millones de euros y habría vendido 17,5 millones de entradas. Un descenso del 36.5% y el 40% respectivamente. La cuota del cine español en la taquilla de 2009 había sido del 15.6% y del 15.9% en asistencia por lo que las cuotas de 2010 son un 35% y un 34% inferiores.


El mercado en su totalidad habría perdido 16 millones de euros de un año a otro (un 2.4%) y 10 millones de espectadores (un 9%). Detengámonos aquí por un momento. El mercado de 2009 sin el cine español ingresó 566 millones de euros y vendió 92,5 millones de entradas. En 2010, de nuevo si obviamos al cine español, el mercado ha recaudado 588 millones (cerca de un 4% más) y ha llevado a 89,5 millones de espectadores a las salas (un 3% menos). Buena parte de culpa, por tanto, de que los números de 2010 sean, tanto en cifra absoluta como comparativamente, tan incómodos de observar y analizar se debe al mal papel que ha jugado el cine español.


En recaudación anual, el cine español no caía a éstos niveles desde que en 2000 se ingresaron 53,7 millones de euros. Aquel año, no obstante, la cuota fue ligeramente más alta que la de 2010, un 10% pues el conjunto del mercado se quedó en 536 millones de taquilla. Una cuota inferior a la presentada el año pasado (recordemos, un 9.5%) hay que ir a buscarla a 1996 en que fue del 9.3%.


En espectadores es 1996, con 10,3 millones de entradas vendidas, el año que marca el peor registro del cine español hasta el del pasado ejercicio. También es 1996 el año con una cuota más floja que el 9.8% de 2010. Entonces fue del 9.6%.


Los tres mejores años del cine español en recaudación son 2001 (110 millones, 18% de cuota), 2005 (106 millones, 17% de cuota) y 2003 (101 millones y 16% de cuota).


En espectadores, el mejor año de ésta época fue 2001 (26 millones, 18% de cuota) seguido de 2003 (21,7 millones, 16% de cuota) y 2005 (21,3 millones, 16.7% de cuota).


Quizás no sea éste el momento de profundizar en el tema pero sí puede ser el lugar por lo que dejo caer el comentario y abro la puerta a vuestras aportaciones: la ley que obliga a los exhibidores a destinar un 25% de su programación a cine español y comunitario (la cuota de pantalla lo era para el cine español pero hubo de acoger al cine comunitario para no caer en un agravio que Bruselas no hubiese aceptado), ¿está dando el fruto que perseguía? Yo creo que no. Ha habido mucho trapicheo también con la aplicación de la cuota. Y la realidad es que el cine español, en su mejor año, ha llegado al 18% de cuota. Y si se ha superado la barrera del 25% ha sido gracias al cine comunitario (y no quiero hurgar en qué películas han sumado como comunitarias cuando todos las hubiésemos calificado de norteamericanas). Y cuando mejor ha sido la cuota ha coincidido con películas de gran éxito comercial. No seré yo quien pretenda desproteger al cine español ni quien le niegue el apoyo que se merece pero creo que hay que recapacitar y pensar si lo hecho hasta ahora (y lo que nos ha costado en dinero público) ha sido todo lo bueno que parecía y, sobre todo, si ha dado los resultados que se esperaba. Yo creo que ni una cosa ni la otra.


Por títulos, 2010 tuvo como película española más comercial a TRES METROS BAJO EL CIELO (Warner) que, estrenada el 3 de diciembre, recaudó 8,5 millones de euros hasta el 31 del mismo mes y fue vista por 1.335.500 espectadores. Tras ella, LOS OJOS DE JULIA (Universal) con casi 6,8 millones de recaudación y 1.073.000 espectadores y QUE SE MUERAN LOS FEOS (Warner), con una taquilla de 6,7 millones y 1.097.000 entradas vendidas. A continuación CONOCERÁS AL HOMBRE DE TUS SUEÑOS (Alta), con 4,4 millones de euros y 687.500 espectadores y CELDA 211 (Paramount) (estrenada en 2009), para cerrar el Top5, con 3,9 millones de euros y 616.500 espectadores. Entre las cinco suman 30,3 millones de euros y 4,8 millones de espectadores, un 49% del total generado por las casi 130 películas españolas exhibidas en todo el año. El Top10, con 43,7 millones de recaudación, supuso el 70% del total del negocio del cine español y poco más del 6.5% del global del mercado.


La mejor cifra del cine español, TRES METROS SOBRE EL CIELO, ocupó el puesto 18 de entre todas las películas estrenadas en 2010.


Nada que ver con las cifras de 2009. Sólo ÁGORA recaudó cerca de 21 millones de euros, más que las tres primeras de 2010 juntas. El Top3 de ese año (con PLANET 51 y CELDA 211 completando el podio) sumó 40,5 millones de recaudación y 6,5 millones de entradas, casi lo mismo que el Top10 de 2010. Las diez películas españolas más taquilleras de 2009 recaudaron 72,3 millones de euros (un 65% más que las diez del año pasado); vendieron 11,8 millones de entradas (un 71% más que en 2010) y supusieron el 11% del mercado global, cinco puntos más que la cuota del Top10 de 2010.


Entre las 20 películas más comerciales de 2009 se situaron tres películas españolas: ÁGORA en el cuarto lugar, PLANET 51 en el duodécimo y CELDA 211 en el decimoséptimo. En 2010, como acabamos de ver, sólo una entre las 20 más taquilleras y en el puesto 18.


En 2009, ÁGORA fue la segunda mejor apertura del año en promedio de recaudación por copia, con 11.500€ (472 copias) sólo por detrás de los 12.300€ conseguidos por las 634 copias de LUNA NUEVA. Películas como SIETE ALMAS, AVATAR ó 2012 tuvieron un promedio por copia inferior en su primer fin de semana de exhibición.


En 2010, en cambio, dejando a un lado fenómenos paranormales como LA ÚLTIMA CIMA, hay que irse hasta el puesto 17 para encontrar el mejor promedio de apertura de una película española, los 5.350€ de TRES METROS SOBRE EL CIELO y sus 392 copias.


Que Amenábar es un caso excepcional, como el repetido éxito de sus películas lo demuestra, es tan obvio como el reconocimiento que se merece por situar obras españolas entre los blockbuster norteamericanos. El cine español es capaz de hacer productos de calidad y competitivos comercialmente. Pero son demasiado pocos y demasiado intermitentes en el tiempo.


De las películas españolas estrenadas en 2009, PLANET 51 es la que presenta un mejor comportamiento a nivel internacional, habiendo recaudado hasta la fecha cerca de 80 millones de euros (11,6 en España, un 14.5%). La siguiente, a mucha distancia, es ÁGORA con 29 millones (21,2 en España, un 73%). Tercer lugar para LOS ABRAZOS ROTOS que ha generado 23 millones (4,1 en España, un 18%).



Aún es pronto para saber cómo acabarán comportándose en el resto del mundo los estrenos de 2010. De momento, CONOCERÁS AL HOMBRE DE TUS SUEÑOS (con 25 millones de euros, de ellos 4,4 provienen de España, un 18%), BURIED (con 13,5 millones de euros acumulados, de ellos 2,4 en España, un 18%), BIUTIFUL (7,5 millones de los cuales 3, un 40%, provienen del mercado español) y LOS OJOS DE JULIA (con 6,8 millones generados de momento sólo en España) van a la cabeza pero lejos de las cifras de las películas españolas de 2009 más vistas en el resto del mundo.


Los últimos números se refieren al comportamiento en taquilla durante el conjunto de la explotación, a la cifra final comparada con la del primer fin de semana. Vaya por delante que hay que observar estos datos con toda la precaución posible. Cosas muy raras (mucho) suceden que no tienen explicación lógica. De entrada, que entre las diez películas cuya apertura ha supuesto un menor porcentaje de la taquilla final, 5 son españolas. ¿Cuáles? Lo vemos.


LA ÚLTIMA CIMA (European Dreams Factory) se estrenó con tres copias y recaudó 26.500€. Acabó con 807.400€ (el primer fin de semana, por tanto, supuso el 3% de la taquilla final) y llegó a tener 72 copias en circulación. Segundo lugar para ¿DONDE SE NACIONALIZA LA MAREA? (Versus), que se acerca a los 60.000€ tras debutar con 2.000 y dos copias. Ha multiplicado por 29 veces lo sumado en el primer fin de semana. Nunca ha tenido más de dos copias en circulación. Tercera posición para RES PUBLICA. Estrenada con dos copias recaudó 228€ en sus tres primeros días. Cerró su carrera comercial con casi 6.000€, 25 veces más que lo logrado en su estreno. Raro, raro.


(Tras estas tres películas aparece la primera no española, EN TIERRA HOSTIL (DeAPlaneta), que creció mucho en taquilla tras recibir los Oscar que la reconocían como mejor película de 2009 según la Academia de Hollywood. Había entrado con 175.600€ y 66 copias y acabó con 3,2 millones y 136 copias distribuidas. El primer fin de semana fue un 5% de la taquilla final.)


Siguiendo la lista de películas españolas, aparecen 80 EGUNEAN (Barton) (5.600€ al inicio y 92.000 al final, 16 veces más con 14 copias); 14 DAYS WITH VICTOR (2.700€ contra 31.000, 11 veces más con tres copias); BLOW HORN (Karma) (5.900€ de estreno y 51.000 al final, casi 9 veces más con 4 copias); FAKE ORGASM (4.400€ contra 39.000, un primer fin de semana que fue el 11% de la recaudación final con tres copias en total); EL DISCÍPULO (Pirámide) (22.000€ al principio para 180.000€ al final, 8 veces más, con 53 copias trabajando); LA BOMBA DEL LICEO (5.500€ frente a 39.000€ con 5 copias) y, para cerrar el Top10, SIEMPRE HAY TIEMPO (Festival) (10.800€ contra 71.000, un primer fin de semana del 15% con 24 copias en circulación).


Otros títulos con buen ratio son 18 COMIDAS (Festival) (316.000€ finales para 51.000 iniciales), BICICLETA, CUCHARA, MANZANA (Sagrera) (263.000€/45.000€), CIRCUIT (Baditri) (48.000€/7.700€); FAMILY STRIP (Baditri) (13.000€/2.300€), EL DIOS DE MADERA (Sagrera) (18.000€/3.300€), PA NEGRE (Emon) (900.000€/161.000€ y con expectativas de crecer algo más por los premios y nominaciones recibidos), LOPE (Fox) (3,6 millones/712.000€) o QUE SE MUERAN LOS FEOS (Warner) (6,7 millones/1,3 millones).


Cada cual que saque sus conclusiones.


Sobre el cine español y su salud hay muchas cosas a debatir y a mejorar. Algunas de ellas, los criterios y las cantidades que se traducen en ayudas y subvenciones públicas; los mecanismos de control de las administraciones para detectar y sancionar a quienes hacen un uso indebido de esos criterios y de esas ayudas; la protección de los creadores y sus obras ante la distribución ilegal de las mismas; las dificultades para distribuir y exhibir cierto tipo de películas en un mercado con unas normas de funcionamiento demasiado rígidas; la financiación de la digitalización de las salas y las posibles limitaciones que se puedan derivar si el proceso está tutelado y no deja margen de maniobra a los distribuidores y exhibidores independientes; la utilidad y finalidad de la cuota de pantalla tal y como está concebida y como se está aplicando; la necesidad de un sistema de desgravación fiscal más agresivo que permita la llegada de nuevo capital para financiar más proyectos cinematográficos; revisar y garantizar las inversiones de las televisiones en producción...


De todo ello se habla y en buena parte en ello se trabaja. Todavía hay mucha tela que cortar. Quienes puedan y quieran, que sumen para que el debate se enriquezca y las soluciones sean mejores.


El cine español, como cualquier otro, forma parte destacada de la cultura del país. Y como tal debe ser apoyado y protegido. Pero los profesionales que se dedican deben a su vez asumir que es imprescindible funcionar como una industria. Cuanto más sólida mejor. Y eso implica aplicar criterios de gestión equiparables a los que se usan en otros sectores de la actividad económica. Al fin y al cabo, las empresas que participan del proceso en su conjunto, desde la producción hasta la exhibición, pretenden recuperar sus inversiones, hacer negocios provechosos. De lo contrario no hay reinversión, no hay continuidad.


Cuando se inicia un proyecto sin pensar en la taquilla o, mejor dicho, sin que ésta se considere imprescindible para salvar la inversión realizada, o, peor aún, cuando se piensa que, en caso de necesidad para acceder a ciertas ayudas siempre se pueden comprar las entradas aunque nadie acuda a ver la película a los cines, se está yendo en contra de la posibilidad de hacer fuerte la industria del cine en España.


Frente a esas prácticas yo prefiero aquellos proyectos que deciden poner al espectador como protagonista, que se desarrollan en función del gusto de un determinado grupo de la audiencia, grupo al que intentan identificar y cuantificar de la forma más ajustada para así poder dirigirse a ellos con más garantía de éxito. Contactar con el que se pretende que sea el espectador, apostar por la promoción, una de las grandes asignaturas pendientes en cantidad de producciones.


Muchas películas españolas no se estrenan comercialmente. No sé cuántas de ellas son deficitarias. Ni sé si se salvan de serlo gracias a las subvenciones. Seguramente hay un buen número de ellas que merecerían su oportunidad. Por ellas vale la pena pensar en mejoras y soluciones. Pero todas aquellas que se aprovechan del sistema, que lo pervierten, me generan indiferencia y cierta indignación. Me gustaría ver cómo se pone freno a esas prácticas en nombre de la buena salud de la cultura cinematográfica y también de las finanzas públicas. Aunque algunos pongan el grito en el cielo. Hemos dicho una y otra vez que será difícil competir sin una industria sólida. Pues éste es uno de los pasos que creo hay que dar para avanzar en la buena dirección. Se ha acumulado mucho tiempo perdido. Sería deseable empezar a recuperarlo cuanto antes.


A pesar de todos los inconvenientes y de que 2010 ha sido un mal año para el cine español prefiero acabar éste repaso confiando en que el futuro será mejor, esperando que el talento encuentre fórmulas para expresarse y acabe produciendo obras de las que el público pueda disfrutar.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido amigo: Felicidades por el excelente análisis.
Aunque me temo que caes en el tópico de que el cine es solo hacer películas, y te olvidas que también hay que exhibirlas, y que en los últimos 20 años han cerrado miles de salas de las zonas rurales debido que el dinero del ICAA se iba únicamente a la creación (e incluso distribución) de películas, pero sin preocuparse de que miles de los lugares donde debería mostrarse el resultado de esta política estaban cerrando.
Luego ya la puntilla la han dado las distribuidoras, fomentando la competencia desleal al favorecer la exhibición de capital (en la que llevan porcentaje) frente al pequeño empresario de pueblo, al que al final, le van a chupar todo lo que puedan con tantos fijos por exhibición.
jugarcal.

Juan Herbera dijo...

No me olvido de las salas, en absoluto.

En los últimos 20 años (25 diría yo) efectivamente se han cerrado muchísimas salas. Las razones son varias. Los cines de zonas rurales históricamente no tenían acceso a copias de estreno ni pagaban porcentajes sino que trabajaban a tanto alzado. Mientras hubo público aguantaron. Y para muchas distribuidoras eran la salvación de películas que tenían un difícil estreno en las capitales (no olvidemos que muchas familias han vivido de películas muy menores en calidad pero que durante bastantes años generaban sus dividendos en innumerables pases de doble sesión en tantos y tantos cines de segundas y terceras visiones).

Pero el mercado empezó a cambiar. Al ritmo que tocaban en Estados Unidos si se quiere, pero no se podía parar. Las majors querían recoger el máximo de la taquilla en el menor tiempo posible. Eso llevó a estrenar simultáneamente en las capitales y sus ciudades adyacentes. Por ahí ya se fastidió el negocio de cines de barrio y de poblaciones "dependientes".

Luego quisieron llegar a otras poblaciones menores pero con población suficiente para amortizar el coste de una copia (y el del control que debían enviar) y empezar a trabajar a porcentaje. A todo ésto, el espectador de pueblos donde había cine pero no llegaban las películas ya había decidido ir a ver su peli favorita al pueblo cercano que sí la tenía.

Y a todo ésto no olvidemos que a mediados/finales de los ochenta la irrupción del vídeo (y la la nula protección pública para con los cines de pueblo -dicho sea con el máximo respeto por los mismos-, las cosas como son) hizo mucho daño (a muchos ésto de la piratería de hoy en día nos recuerda a la de entonces, que, además, se exhibía con total impunidad en los bares de los pueblos, y en los vídeos comunitarios...).

Y por si todo eso fuese poco empezaron a proliferar las multisalas. Y se empezó a multiplicar la oferta de títulos allí donde llegaban las pelis de estreno. Y contra eso los cines de pueblo poco tenían que hacer.

Y de todo ésto las distribudoras grandes supieron sacar partido y dominar el mercado cobrando el máximo en todo lo que podían.

Y así han ido pasando los años y más cosas que no quiero detallar para no aburrir.

Yo crecí y aprendí de éste negocio en un mercado lleno de cines de una pantalla en pueblos y ciudades. Es una lástima que eso ya no exista. Pero las cosas han ido de una manera y hay que intentar adaptarse a la nueva realidad. Sin dejar de luchar y denunciar lo que sea denunciable, faltaría más.

Ojalá se cree un hueco en el mercado que permita a los cines que aún quedan en zonas rurales sobrevivir y seguir ofreciendo cine a sus habitantes. No quiero ser pájaro de mal agüero pero ahora les viene el reto de la digitalización. Y ésta vale una pasta.

Muy complicado, lo sé. Gracias por tu comentario y ánimo.

Lalo Martín dijo...

Muy buen análisis, pero me sorprende la ausencia de "Conocerás al hombre de tus sueños" cuando mencionas las películas españolas más taquilleras de 2010.

Saludos!!!!!

Juan Herbera dijo...

Lalo: Tienes toda la razón del mundo. ¡Lapsus imperdonable!

CONOCERÁS AL HOMBRE DE TOS SUEÑOS recaudó 4,4 millones y sería la cuarta mejor cifra del cine español en 2010 tras QUE SE MUERAN LOS FEOS.

Obtuve un listado de cine español estrenado y exhibido en 2010 y ésta no estaba. Yo la tenía en mis ranquings pero me fijé y me guié más por los otros. Cosas que pasan y que no deberían pasar (lo de que no aparezca en los listados que se piden y que se supone son de fiar) y cosas que, directamente, no deben pasar (que yo la tenga y se me escape).

Gracias por avisar y disculpas.

Juan Herbera dijo...

Lalo: Ya está hecha la pertinente rectificación en el artículo.

Lalo Martín dijo...

Juan, a mí no me tienes que pedir disculpas por nada, además de que somos humanos, por lo que no somos infalibles.

Anónimo dijo...

Por otro lado, no sé que criterio se utiliza al incluir Agora dentro del cine español, ¿que su director o gran parte del equipo de rodaje son españoles?

No hay más que elogios para Agora como muestra de cine español pero a la gente se le olvida que Agora es una película de habla inglesa.

Anónimo dijo...

Hola tocayo: es la primera vez qeu entro en tu blog, que acabo de conocer por medio del blog de cine español. Es reconfortante leer un artículo como el tuyo, que critica de manera constructiva y con datos y argumentos. Estoy cansado de leer críticas contra el cine español basadas en frases hechas y tópicos manidos . Algunos incluso abogan por su eliminación, sin darse cuenta de lo grave que es para un pueblo la desparación de su cultura y desde luego, el cine es hoy una manifestación cultural importantísima.

Un cordial saludo,

Juan.

Anónimo dijo...

Por otro lado, no sé que criterio se utiliza al incluir Agora dentro del cine español, ¿que su director o gran parte del equipo de rodaje son españoles?

No hay más que elogios para Agora como muestra de cine español pero a la gente se le olvida que Agora es una película de habla inglesa.

Anónimo: Si no me equivoco la nacionalidad de una película viene delimitada por la de sus productores y creadores

Son españoles sus creadores y como tal se reconocen al director, guionista y director de fotografía. No recuerdo si también al compositor. Igualmente es española la productora.
El idioma no es uno de los factores que indican la nacionalidad de una producción. Imagina pòr un momento que así fuera: en tal caso el inglés se habla en muchos países ¿es la película británica, estadounidense, canadiense solo poruqe se hable en ese idioma en la película?

Y si nos lo planteamos así "Apocalypto" está rodada en maya que es un idioma que se sigue hablando en el Yucatán ¿debemos entender que la película es una coproducción hondureña-mexicana?

Juan

RAUL dijo...

Creo que un buen modo de financiar las peliculas sería con un impuesto al doblaje (creo que eso lo que hacen en Francia). Si as películas españolas no se pueden doblar en Usa para poder ser entendidas con normalidad, ya qe está prohibido, por qué no podemos tener la valentía de hacerles pagar por ese monopolio de distribución que mantienen en España y otros muchos países.
Otra forma de financiarse sería un acuerdo entre los ´gobiernos de países latinoamericanos para que tuvieron la obligacón de comprar y exhibir una pequeña cantidad de películas hechas en estos países puestas en horario de máxima audiencia. Si fuera asi un productor de cine español, mexicano o peruano sabría que podría recuperar gran parte del dinero invertido con la venta a las diferentes emisoras de televisíón, y por tanto las películas podrían contar inicialmente con un presupuesto mayor (mejores guiones, actores, medios, etc). Creo que de alguna manera hay que plantar cara a la industria americana, ya que las mayors no juegan limpio y nos jugamos nuestra cultura, nuestros propios registros, etc.
Ultimamente he visto bastantes películas latinoamericanas y las verdad es que me han dejado mucha moraleja y sabor, cosa que que muy pocas películas americanas me han proporcinado. Hablo de películas que seguramente ni siquiera se han estrenado en España ( hablo de la buenísima mejicana LA LEY DE HERODES, EL CALLEJON DE LOS MILAGROS, PANTALEON Y LAS VISITADORAS, etc. Es bonito también aprender otras culturas y conocer la realidad de países que solo hace 100 o 200 años formaban parte de España.
Quiero hablar también del asunto de la estrechez de miras de las políticas de las diferentes comunidades españolas, financiando un cine local, hablado en catalán, vasco o gallego, y generalmente muy malo, ya que son películas que se sabe de antemano que van dirigidas a una muy pequeña parte de la población. Dinero tirado.... ya que el espectador español no le gusta ver ese tipo de películas donde se ensalza en exceso las bondades de dicha comunidad, etc, etc y que saben que apenas va a tenr venta en el resto de españa. Pero los nacionalismos son tan ciegosssss que ... no hay posibel solución. Resulta que los directores españoles consagrados les da por hacer películas habladas en inglés y ambientadas en casonas o ambientes ingleses , que nos deja poco poso como película española, ya que imitan a las americanas y después estan los montones de peliculas malas en catalán que no se estrenan o lo hacen con 15 copias. Creo que deberiamos apostar más por nuestro idioma , por el orgullo latino, por la Ñ , por películas con sabor a nuestra tierra, con nuestros virtudes y defectos, etc etc.
Me encantan tus cometarios y análisis de cine. Gracias por este blog Juan Herbera.

César dijo...

Una de las mejores noticias que me ha brindado la red en los últimos meses es la vuelta a la regularidad de este blog. Muchísimas gracias, Joan, se te ha echado (mucho) de menos. Encantado de seguir aprendiendo contigo, con tu talante, tus argumentos constructivos, tu experiencia. Sobre este artículo en concreto... nuestro cine es tremendamente "estacional". Es fácil adivinar que 2011 será mejor sí o sí que 2010: coincidirán un nuevo Torrente y un nuevo Almodóvar. Además, me gustaría que nos fijáramos en un hecho que me parece muy importante. Parece que estamos sintonizando con los adolescentes. Mentiras y Gordas, Fuga de Cerebros y 3MSC son tres grandes ejemplos de que ya hemos dado en el clavo. Manos a la obra y a trabajar en esa puerta que hemos abierto. Son sólo un par de reflexiones al hilo de tu excelente artículo. Por hoy no más. Una vez más, gracias y bienvenido de nuevo.
César.

xogetill dijo...

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Anónimo dijo...

Para rehacer la industria del cine español hay que empezar por hacer una limpieza de fondos. El sistema de producción es corrupto: No es que haya que hacer desaparecer las subvenciones, sino que hay que vigilar todo ese proceso. (Vaya por delante que hayproductores honestos y capaces) Cuando un "productor" se propone hacer u-
na película, acude a la cadena de subvenciones: Solicita del ICO el consiguiente credito, vende dere-
chos a TVE, vende derechos de otros pases a una cadena privada y,
con la exhibidora, un adelanto de
taquilla.(Esto último es más proble
mático. Con todo este dinero recibi
do o por recibir y sin poner ni un duro de su bolsillo, pretende mon-
tar la producción. Pero, ah, antes
de todo retira una cantidad en con
cepto de beneficio.(Sin haberse es
trenado la película). ¿Qué dinero ha reunido? Una película de tipo
bajo, suele costar alrededor del mi
llón de euros. Baratita. Casi sin salir de casa, con sueldos bajos y
poca posproducción.Pero claro, no
ha recibido esa cantidad. Pero la
pone en marcha. En estos días cala
mitosos, hay gente que trabaja casi por lo que le den. (Se ha da
do el caso de salir de exteriores sin dietas).Los rodajes están llenos de becarios que suplen a
conductores de producción y que ha
cen los bocadillos y traen los cafés y pintan y martillean y car
gan por un sueldo que no les cubre ni el transporte. Pero hay que hacer méritos.
Hay que fijarse en el número de películas que se ruedan en un año y en el número de las que se estre
nan. Porque no importa que no se estrenen. Ya ha habido un benefi
cio. Y nadie controla donde ha ido a parar ese dinero porque se jus
tifica de muchas formas. Son expertos.
Y hay un además: La cantidda de impagos que quedan por el camino
sin que nadie los soluciones. Los juicios son de años y cuestan a-
bogados y todo eso...
Todo ello perjudica al verdadero productor, el que arriesga, el que
saca una película que gusta o no
gusta y, como el "if" de Kipling,
"vuelve de nuevo a la pelea", por
que esas subvenciones bien distribuidas podrían crear menos
películas pero mejor hechas.
Otra de las enfermedades de nuestro cine son los guiones, que
pueden tener buena idea base, pero no se desarrollan con eficacia,
los diálogos son miserables y los
finales catastróficos. La mayoría
no van dirigidos al espectador sino al ombligo y a dos o tres amigos del alrededor. En concreto:
aburren a cualquiera. (También
hay que añadir que mal pagados)
Y la culpa la tiene el cine america
no o inglés o australiano por exhibir películas con argumentos
inteligentes, creativos y emocionan
tes.
Es necesario el vuelco, el hacer los cimientos de una verdadera "In
dustria" cinematográfica donde no
entren chorizos ni traficantes de
pobrezas, aunque se hagan menos
producciones. A veces, películas
como "Agora" o "Celda 211" nos traen rumores de ese mundo, pero
aún queda muy lejano.