lunes, 4 de julio de 2011

PRIMER SEMESTRE 2011: LA REACCIÓN QUE NO LLEGA

Con el cierre del mes de junio el pasado jueves se daba por finalizado el primer semestre de 2011. Decepcionantes y, en cierto modo, alarmantes las cifras que arroja el periodo.


Llevamos más de una década marcada por el agudo descenso en el número de espectadores si bien los vaivenes en la recaudación (más aumentos que caídas consecuencia del más que exagerado aumento del precio de las entradas) han ido maquillando los números globales del mercado en España (es muy frecuente que los ejecutivos de las grandes compañías se fijen sólo en la recaudación para determinar la salud de la industria). El pasado año, no obstante, el total de espectadores estuvo a punto de caer por debajo de los 100 millones mientras la taquilla global también perdía respecto al año anterior a pesar del aumento muy notable de estrenos comerciales con buena parte de sus copias en formato 3D (que conllevan un precio de la entrada muy superior al estándar lo que debería haber ayudado a mantener, si no a hacer crecer, la globalidad de la recaudación).


Con esa carga en la mochila se encaraba un 2011 que debía permitir recuperar el aliento. La realidad es que, transcurrida la primera mitad del año, seguimos presentado peores cifras que el año pasado.


Según los datos de que dispone Rentrak, en éstos seis meses se han vendido 46,1 millones de entradas que han significado una recaudación de 306,6 millones de euros lo que supone que el precio medio de la entrada se ha situado en 6.65€. Y todo ello fruto de 396 títulos exhibidos.


Estas cifras, en relación al primer semestre de 2010, implican haber perdido algo más de dos millones de espectadores (un 4.3%) y 15 millones de euros (casi un 5% de la recaudación). El precio medio es prácticamente el mismo (6.67€ hace un año) así como lo es el número de títulos exhibidos (398 en 2010).


Los tres títulos más taquilleros de ésta primera mitad de año han sido TORRENTE 4 (19,5 millones de euros y 2,6 millones de espectadores), PIRATAS DEL CARIBE 4 (17,5 millones de euros y 2,5 millones de espectadores) y ENREDADOS (13,6 millones de euros y 2 millones de espectadores). Los tres estrenos han tenido copias en 3D.


En 2010, las tres películas más comerciales (todas ellas también con versión 3D) habían sido AVATAR (estrenada en diciembre de 2009, con 50,2 millones de euros y 6 millones de espectadores), ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS (22,3 millones de euros y 2,8 millones de espectadores) y FURIA DE TITANES (11,9 millones de euros y 1,6 millones de espectadores).


La lectura para la esperanza es que mientras en 2010 esos tres títulos supusieron el 26.2% de la recaudación y el 21.5% de la asistencia, en 2011 el Top3 representa el 16.5% de la taquilla y el 15% de las entradas vendidas en los seis meses. Es decir, casi diez puntos de diferencia en recaudación y más de seis en asistencia en lo que representan los tres títulos cuando en conjunto se está a menos del 5% en ambas partidas. Que el grueso de la recaudación y la asistencia esté menos concentrado, repartido entre más títulos, es bueno para el conjunto del mercado. Hace falta, no obstante, que la suma global también mejore los registros del ejercicio anterior. Quedan seis meses para comprobar si esa tendencia se consolida. De ser así sería una buena noticia.


Esta interpretación daría la razón a aquellos que vienen defendiendo la teoría de que son los títulos medios los que están aguantando la taquilla ante el comportamiento por debajo de lo esperado de los blockbusters.


Habrá quienes, no obstante, entenderán que la taquilla de 2011 está como está precisamente porque ciertos estrenos no han respondido en taquilla como debían (casos del mismo PIRATAS 4, RIO, THOR, KUNG FU PANDA 2 o X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN entre otros). De haberlo hecho, estaríamos observando resultados que mejorarían con comodidad un semestre, el primero de 2010, que estuvo presidido de forma brutal por un fenómeno excepcional como AVATAR.


Tanto si se considera que el público no está respondiendo como antes al reclamo comercial de los blockbusters como si se razona que el público más orientado al cine más independiente y menos al de hit&run exige un mejor trato de las carteleras (y demuestra su fidelidad cuando éstas responden), estaremos ante un reto del mercado, un reto con mayúsculas.


Creo que el mercado cinematográfico en España necesita un reset, un reinicio, un chequeo general que obligue a tomar nuevas medidas para no seguir empeorando la salud del enfermo. El gran problema es saber si los que tienen que ponerse de acuerdo en el diagnóstico y en el tratamiento (distribuidores y exhibidores) están por la labor, si hablan el mismo idioma y, de no hacerlo, si están dispuestos a querer entender al otro. Y, unos y otros, de paso, a querer escuchar al enfermo, que algo tendrá que decir, que él mejor que nadie sabrá los síntomas de los que adolece. A veces hay que dar un paso atrás para dar dos o más adelante. Creo que ese momento no se debería demorar más. No me gusta hacer lecturas apocalípticas, lo sabéis, pero son demasiadas señales que avisan, en bastante tiempo, y un sector que no despierta, que no reacciona. Toca ponerse las pilas.


Siguiendo con el análisis del primer semestre de 2011, un 87% de la recaudación y de los espectadores del periodo provienen de los 195 estrenos efectuados (un 49% del total de títulos exhibidos en los seis meses).


Dos películas han superado los 10.000€ por copia de promedio en su primer fin de semana, TORRENTE 4 (12.585€ con 665 copias) y FAST & FURIOUS 5 (10.680€ con 415 copias), mientras diecisiete títulos se han estrenado con copias en 3D en éstas 26 semanas.


Warner lidera las distribuidoras por cuota de mercado con 57,4 millones de euros recaudados (casi un 19%) seguida por Fox (41,8 millones y un 14%) y Disney (40,2 millones y un 13%). Sus títulos cabecera en éstos seis meses, TORRENTE 4 (19,5 millones), CISNE NEGRO (9,9 millones) y PIRATAS DEL CARIBE: EN MAREAS MISTERIOSAS (17,5 millones) respectivamente. (Por cierto, en éstos seis meses, Aurum se sitúa en quinta posición, con casi un 8% de cuota de mercado, por delante de Universal y Sony).


En cuanto al cine español, en el primer semestre de 2011 se han estrenado 50 títulos (un 25,6% del total de estrenos del periodo, curiosamente unas décimas por encima del 25% a que obliga la cuota de pantalla) que han recaudado 45,5 millones de euros y han vendido 6,8 millones de entradas (un 17% del total). TORRENTE 4, como hemos visto, es la que encabeza la lista con sus 19,5 millones de euros y 2,6 millones de espectadores. Le siguen MIDNIGHT IN PARIS, con 6 millones en taquilla y 900.000 espectadores, y TAMBIÉN LA LLUVIA con 3,8 millones de recaudación y 600.000 espectadores.


En 2010, en los primeros seis meses, las películas españolas más comerciales habían sido QUE SE MUERAN LOS FEOS con 6,4 millones de euros y un millón de espectadores (números muy similares a los de MIDNIGHT IN PARIS) y CELDA 211, que se había estrenado en noviembre de 2009, con 3,9 millones en taquilla y 600.000 espectadores (prácticamente las mismas cifras de TAMBIÉN LA LLUVIA). La tercera en discordia fue TENSIÓN SEXUAL NO RESUELTA con dos millones de euros y 300.000 espectadores.


Lo de TORRENTE 4 es, por tanto, uno de esos casos extraordinarios que, cuando llegan, ayudan en todas direcciones. Cuantos más fenómenos así de atípicos hubiese, mejor para el cine español. O mejor aún, que no fuesen tan atípicos. Esa cuota de 17% sobre el total generado por los estrenos del primer semestre de 2011 parece una gran cifra pero no lo es tanto si observamos que no se llega al 20% ni teniendo un TORRENTE entre las manos. Sé que no soy una voz demasiado autorizada para teorizar en ésto (ni pretendo serlo) pero tengo la sensación (teoría particular a éstas alturas) de que en un mal año no se debería caer por debajo del 20% y en uno bueno se debería tocar y superar el 30% (atención al sacrilegio: sin TORRENTE 4 la cuota de 2011 estaría en el 10%, como en años anteriores. Pero afortunadamente está y eso permite ver los números con otra alegría).


También la realidad del cine español obliga a un reset. En parte porque las medidas que se adoptasen le beneficiarían al formar parte del conjunto del mercado,. Pero precisaría de otras en paralelo, específicas para sí mismo, que supusiesen la revisión de la cuota de pantalla, de las ayudas públicas, de las desgravaciones fiscales, de la financiación vía televisiones, de los derechos de propiedad intelectual y su gestión, etc. Y ahí tienen que intervenir también productores, administraciones y otras entidades audiovisuales de diverso índole.


Quedan seis meses por delante para revertir la tendencia y presentar mejores números que los de finales de 2010. Sería deseable que esa mejora lo fuese tanto en recaudación como en espectadores. Y si eso sucede, que se sepa aprovechar para sembrar y recoger mejores frutos en año próximos, y no que quede como una rara cosecha entra malos años. El mundo del ocio y del audiovisual está en constante renovación. El cine ni puede ni debe quedarse al margen. Los contenidos van a seguir siendo los reyes sea cual sea la distribución que se elija. Estoy convencido de que los contenidos cinematográficos tienen un hueco en ese mundo y que va a jugar un papel determinante. Trabajemos para asegurar que el cine no se quede por el camino o condenado a ser un invitado de cartón piedra, sin voz ni voto, al que le vayan diciendo cuándo y cómo tiene que comportarse. Mientras sea un invitado (quizás de lujo), que sepa escuchar, que se deje aconsejar pero que también deje oír su voz y defienda sus intereses.

1 comentario:

fernando dijo...

Excelente artículo como siempre,Juan.

Cuando dices lo del reset en la exhibición y distribución,eso daría para un post enterito para cada uno de los aspectos.