miércoles, 13 de abril de 2011

SÓLO 'RIO' (1,5M€) SE SALVA DE LA QUEMA. Y SIN LUJOS.

Pocas semanas atrás daba yo por seguro que el primer cuatrimestre de 2011 se cerraría con mejores resultados en taquilla que el mismo periodo de 2010. Y eso que comparábamos contra la todopoderosa AVATAR. Desgraciadamente las últimas semanas no han respondido como cabía esperar y ese objetivo se ha complicado sobremanera.


El pasado fin de semana fue, con diferencia, el peor del año al recaudarse 6.840.000€ y venderse 995.000 entradas. Es un resultado un 16% inferior al del fin de semana precedente y un 2% superior al de un año atrás. Ya en 2010 éste había sido el peor fin de semana desde el comienzo del año. Por entonces coincidía con el fin de semana posterior a la finalización de las vacaciones de semana santa y quedaba entre los 11 millones del que le precedía y los 13 del que vendría por detrás. Si buscamos el fin de semana equivalente por distancia hasta el inicio de las vacaciones escolares, en 2010 ese fue el del 26 al 28 de marzo en que se superaron los 7 millones de euros.


Por tanto, calendarios, calores y partidos de fútbol al margen (que lo suyo determinan) parece obvio que el aluvión de estrenos no fue capaz de despertar el interés de la mayoría de consumidores de cine. O al menos no en la cantidad deseable. No es algo nuevo. Desde que se estrenó ENREDADOS en el primer fin de semana de febrero (recaudó más de cuatro millones de euros en su tres primeros días) sólo TORRENTE 4 ha estado por encima de esa cifra (recordemos sus 8,3 millones). Ningún otro estreno, en nueve semanas, ha sido capaz de recaudar tres millones o más en su debut. Lo más cercano, CISNE NEGRO con 2,1 millones. ¿Es que la gente no presta atención al cine o es que las películas no llaman la atención del consumidor? De todo hay, seguro, pero cuando veo cifras como las de la mencionada TORRENTE 4 o las de ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS, estrenada un 16 de abril con más de 7 millones, no puedo evitar pensar que el producto, su poder de seducción, tiene mucho que ver en todo ésto.


Probablemente en fechas próximas se rompa la tendencia y haya aperturas más potentes. Sería deseable que no suceda de forma excepcional sino que la cadencia de estrenos con gancho no se interrumpa con tanta frecuencia ni por periodos tan largos.


Hasta el 10 de abril se habían recaudado 187 millones de euros y se habían vendido 28 millones de entradas (el precio medio sigue estabilizado en 6.7€). En recaudación es un 11.5% menos que en 2010 y un 7% más que en 2009 hasta la misma fecha. En asistencia, es un 10.6% inferior a la de hace un año y un 3% a la de hace dos.


Entre la atonía general sólo RIO (Fox) sobresalió ligeramente. Arrancó en 636 pantallas con 1.531.500€ y casi 211.000 espectadores, lo que supone un discreto promedio de 2.410€ por sala (para los nostálgicos, la película se estrenó con 581 copias en 385 cines). El 51% de las pantallas exhibieron en 3D y generaron cerca del 54% de los ingresos reuniendo al 46% de las asistencia. El precio medio de las entradas en éste sistema se situó en 8.5€ frente a los 6.3€ promediados para las entradas en 35 mm, que significaron el 37% de la taquilla y el 46% del público con el 42% de las salas. Las pantallas que optaron por el digital 2D fueron un 7%.


Para calibrar el valor de ésta cifra de salida lo primero que se le ocurre a uno es comparar con otros títulos similares de la misma distribuidora. Ese ejercicio lleva inevitablemente a pensar en la saga de ICE AGE ya que los creadores de RIO son los mismos. Cualquier comparativa dejaría a ésta en muy mal lugar. No parece que estemos, de entrada, ante un título que pueda competir con ese tipo de blockbusters de la animación (entre los que deberíamos incluir las más grandes apuestas comerciales de Disney y Dreamworks). Así las cosas, nos quedan otras dos opciones: una, buscar estrenos equivalentes en target y en potencial comercial en los meses próximos al que nos ocupa. Dos, observar lo sucedido en fechas comparables en los últimos años.


El primer ejercicio nos obliga a comparar la entrada de RIO con las de GNOMEO Y JULIETA, RANGO o ENREDADOS. A la primera la supera en recaudación por poco (1,53 frente a 1,32 millones) y quedan muy igualadas en promedio por sala (2.410€ frente a 2.475€). En relación a RANGO, RIO también vence en cifra absoluta aunque por una distancia mínima (la de Paramount recaudó 1,43 millones) pero también pierde en promedio y ésta vez por más diferencia (3.640€ para RANGO). Nada que hacer con ENREDADOS que superó los cuatro millones y los 6.000€ por copia. En resumen, poco de lo que presumir.


El segundo ejercicio nos lleva a fijarnos en las películas de animación estrenadas en la antesala de las vacaciones de semana santa. Si nos vamos tres años atrás nos encontramos, curiosamente, con otra apuesta de Fox, HORTON, que empezó su carrera con 1.280.000€ y un promedio algo por encima de 2.710€ por copia. En 2009 la apuesta era MONSTRUOS CONTRA ALIENÍGENAS (Paramount) que abrió con dos millones de euros y un promedio de 3.870€ por copia. El año pasado fue el turno de CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN (Paramount) que debutó con 1,75 millones y 3.050€ de promedio. RIO sólo supera a HORTON en cifra absoluta, ni siquiera en promedio. Triste consuelo, por tanto.


Si tuviese un mantenimiento similar a éstos últimos títulos RIO estaría proyectando a una taquilla final que se movería entre los 7,5 y los 8,5 millones de euros. Ninguno de de los precedentes tuvo, no obstante, una amenaza tan seria como la que tiene RIO con el estreno de HOP el próximo viernes. De lo que suceda en ese enfrentamiento dependerá si el futuro de RIO se vuelve más conservador.


Sé que de todas éstas lecturas puede deducirse que las cifras de RIO encajan, más o menos, en lo que se podía esperar de un título de éstas características en éstas fechas. Que irá a más en semana santa lo sabemos. Pero yo sigo siendo de los que se deja influenciar por las expectativas. Y creo que RIO apuntaba a más en su estreno. A bastante más. Y tengo la sensación de que muchos exhibidores coincidirán en esa apreciación. Desconozco si Fox aspiraba a más. No estaría mal saberlo.


RIO ha sido una de esas excepciones que se estrenan antes en el mercado internacional que en el norteamericano, donde abre dentro de dos días. Ni que decir tiene que una de las mejores cifras de los países que han estrenado la presenta Brasil con 5,8 millones de euros si bien se ha visto superada por los 7,8 de Rusia. En cambio, Reino Unido se ha quedado en 1,7 millones promediando unos más que pobres 1.530€ por cine. La cifra de España ha supuesto un 4% de los 38 millones que RIO ha conseguido internacionalmente en su primer fin de semana (en los blockbusters, al final de sus explotaciones, España suele promediar un 5% del mercado internacional).


Hechos los honores a la vencedora del ranking vayamos al resto sin tanto detalle. Segunda novedad en segunda posición. SIN LÍMITES (Tri Pictures) se estrena con 975.000€ y 145.000 espectadores en 290 salas promediando 3.360€ por pantalla. Sin copias digitales, la cifra de España es un 7% de la apertura norteamericana y queda lejos de los 2,3 millones conseguidos en el estreno de Reino Unido. Un primer objetivo debe ser alcanzar los 3,5 millones de euros.


Tercer puesto, tercer debutante. LA LEGIÓN DEL ÁGUILA (Universal) se presentaba en 238 pantallas en donde consiguió promediar 2.340€ para sumar 557.500€ y atraer a 84.000 espectadores. Un 11% de las salas (26) exhibieron copias digitales. La taquilla española es un 9% de la norteamericana y más que duplica la cifra de estreno en Alemania aunque es la mitad de la de Reino Unido. Apunta a mantenimiento flojo. Tanto producto nuevo puede rebajar sus previsiones por lo que en primera instancia puede pensar en 1.600.000€


Del segundo al cuarto lugar desciende INVASIÓN A LA TIERRA en su segundo fin de semana. Lo más preocupante es el porcentaje de caída: un durísimo 71% que sólo le permite ingresar 555.800€ y acumular 2.785.000€ y 432.100 espectadores en diez días. Borra de un plumazo cualquier esperanza de tener un mantenimiento mínimamente digno y aunque las vacaciones pudieran parecer una tabla de salvación quedan demasiado lejos. Con éstos números sobre la mesa no parece que pueda llegar ni a 3,5 millones lo que supondría multiplicar por menos de 2 veces su taquilla de estreno. Dicho de otra manera, sus tres primeros días habrían sido más de 54% de la taquilla total. Un clarísimo ejemplo de hit&run.


Quinta plaza para otro recién llegado. SOY EL NÚMERO CUATRO (Disney) se tiene que conformar con 480.000€ y 75.000 espectadores en 362 pantallas (raquítico promedio de 1.326€). Un 14% de salas estrenaron con copias en digital 2D. La taquilla de España es un escasísimo 3% de la norteamericana; queda por debajo de la cifra de estreno en Italia, es prácticamente la mitad de lo logrado en Alemania y está a años luz de los casi dos millones de Reino Unido. Mal debut de Disney distribuyendo producto de Dreamworks. Cuesta imaginar su cifra final. En Estados Unidos no ha llegado a multiplicar por tres su cifra inicial. De hacerlo aquí se quedaría en 1.440.000€. Lo tiene complicado.


Cuatro puestos menos (del dos al seis) para GNOMEO Y JULIETA que pierde un 64% en su cuarto fin de semana. Añade 358.000€ y alcanza los 4,5 millones y los 678.000 espectadores. Como era de prever la llegada de RIO le ha hecho mucho daño. Y el que le puede hacer HOP. Superar los 5 millones será su nuevo reto.


Lo mismo le sucede a TORRENTE 4 en su quinto fin de semana. Desciende un 62% para ingresar casi 350.000€ y superar los 18,9 millones de recaudación y los 2.550.000 espectadores. Los 19,4 millones de MAR ADENTRO siguen siendo su listón más razonable.


Octava posición para FURIA CIEGA (Warner) que debuta con 322.500€ y 40.400 espectadores en 266 salas promediando poco más de unos muy tristes 1.210€. El 64% de las salas (171) exhibieron en digital 3D y aglutinaron el 72% de la recaudación y el 66% de la asistencia. Es un 8% de una muy floja taquilla norteamericana inicial. No parece que aquí vaya a llegar muy lejos.


Cinco puestos pierde SIN COMPROMISO al pasar al noveno lugar en su tercer fin de semana. Cae un 59% y recauda 254.000€ para acumular 2.265.000€ y 366.400 espectadores. Ni los tres millones están asegurados.


Cierra el Top10 el segundo fin de semana de ¿PARA QUÉ SIRVE UN OSO? que viene del sexto puesto. Pierde un 59% al ingresar casi 170.000€. Llega a 680.000€ y 110.000 espectadores tras sus primeros diez días. El millón en taquilla se aleja.




Ha sido un fin de semana dramático. Calor, fútbol, muchas novedades. Es obvio que éstas no han acabado de atraer al público de una forma masiva pero lo que también es evidente es que ha destrozado a las películas que estaban en cartel. Tenían éstas, por tanto, poco arraigo entre los espectadores. Mientras no llegaba nada nuevo, pues vale. Pero en cuanto han podido les han sido infieles.


Todos los títulos querrán pensar que ha sido un fin de semana especialmente malo para el cine. Que el que viene la cosa mejorará con el inicio de las vacaciones escolares. Pero que no olviden que llegan nuevos títulos (que los exhibidores esperarán ávidos ante tan flojas entradas y mantenimientos) y que los primeros días vendrán marcados por uno de los enemigos más feroces: el fútbol. Madrid-Barça el sábado y Barça-Madrid el miércoles de semana santa. Ahí es nada.


Por si cinco estrenos en el Top10 no eran suficientes llegaban otras cinco películas a la cartelera. NADA QUE DECLARAR (Wanda) no consigue emular a BIENVENIDOS AL NORTE al arrancar con sólo 150.700€ y poco más de 22.000 espectadores en 119 pantallas (promedio de 1.265€) frente a los 470.000€ de aquella. Queda incluso por debajo de los 296.000€ de BIENVENIDOS AL SUR.


HAPPYTHANKYOUMOREPLEASE (Avalon) mejora el promedio con 2.160€ por cada una de las 30 salas en que se estrenó. Recauda casi 65.000€ y atrae a 9.200 espectadores. CREBINSKY (Yedra) se queda en 12.425€ y 1.920 espectadores en 9 salas para un promedio de 1.380€ mientras MORENTE (Pirámide) se postulaba a marcar un récord negativo al recaudar 6.500€ en 35 pantallas lo que implica un nefasto promedio de menos de 190€. Acudieron a la llamada poco más de 1.000 personas. Cierra el grupo LA MUJER CON LA NARIZ ROTA (Sherlock) con 6.115€ y 810 espectadores en 4 pantallas (promedio de 1.530€).


EN UN MUNDO MEJOR sólo cedía un 33% (en un fin de semana tan catastrófico suena a heroicidad) en su segunda estancia y recaudaba 110.100€ para acumular 331.500€ y 51.275 espectadores en diez días. LA VIDA DE LOS PECES perdía un 45% y añadía 6.450€ a un parcial que casi alcanza los 23.000€ y las 3.300 entradas vendidas.


Dos últimas menciones antes de la despedida. Ambas cumplían con su tercer fin de semana. Una de ellas pretendía ser la gran sorpresa de la cartelera y aspiraba (incluso después de ver cómo su segundo fin de semana suponía un duro correctivo a sus objetivos iniciales) a ser un long runner, lo que en ambientes del sector también llamaríamos una película sleeper. La otra se estrenaba con muchas prevenciones y, tras aumentar su recaudación consecutivamente tres semanas seguidas, será, sin duda, una de las sleepers de la temporada. Me refiero a ENCONTRARÁS DRAGONES e INSIDE JOB. La española de Aurum pierde otro 68% y se queda en 1.844.000€ y 314.300 espectadores tras recaudar 120.120€ en el fin de semana. Difícilmente alcanzará los dos millones, en cuyo caso habrá multiplicado por 2,2 veces su taquilla de estreno. El documental de Sony se ha exhibido en quince pantallas y ha ingresado 44.000€, un 4.5% más que la semana anterior. Suma 144.215€ y la han visto 21.170 espectadores. Ya ha multiplicado su cifra de apertura por seis. Y lo que le queda.


Llegan más novedades con ganas de ocupar puestos altos en el ranking. CÓDIGO FUENTE (Aurum) intentará que HOP (Universal) no se lleve todos los honores mientras Warner y Paramount buscarán otros públicos con CAPERUCITA ROJA ¿A QUIÉN TIENES MIEDO? y el concierto de JUSTIN BIEBER en 3D respectivamente. Y el miércoles 20 más madera: SCREAM 4 (Wide-Universal) y ÁGUILA ROJA. LA PELÍCULA (Fox) para desbancar a quien esté en el número uno y WINNIE THE POOH (Disney) por si algún niño no había encontrado su película en las vacaciones. Hay más, siete más entre un día y otro. Pero con lo dicho vale. Ojalá todo sirva para reanimar la taquilla. Así sea.

viernes, 8 de abril de 2011

EL MERCADO EN ESPAÑA 2001-2010: CIFRAS PARA REFLEXIONAR

Cuando uno intenta analizar y entender la evolución del mercado cinematográfico en un territorio concreto, un primer elemento determinante es decidir el periodo que será objeto de estudio.


Si te vas muy hacia atrás en tiempo corres el riesgo de tomar como referencia un mercado demasiado distinto al actual. No sólo por el incremento del nivel de vida y del precio de las entradas sino por el número de pantallas, el número de copias por estreno y la consiguiente forma de distribuir y explotar los títulos. Son cambios demasiado significativos por lo que podríamos caer en el error de comparar, en cierto modo, peras con manzanas.


Partiendo de esa premisa entiendo que es razonable delimitar el periodo de análisis a una década. Veremos, por tanto, los datos del mercado español entre 2001 y 2010.


Lo siguiente que corresponde establecer son los parámetros a utilizar, las variables que permitan visualizar la realidad del mercado y extraer conclusiones (la utilidad de las cuales dependerá del enfoque de quién y cómo interprete las cifras).


Siempre que manejamos datos corremos el riesgo de exagerar la presencia de números, de cruzar cifras para obtener ratios que, muchas veces, o no se presentan de forma clara o generan confusión pecando por exceso. Sirva ésta reflexión como disculpa si, a pesar de lo dicho, la sucesión de datos se hace un tanto incomprensible o difícil de digerir. Intentaré aplicarme en la parte didáctica.


Para que la realidad del mercado quede bien representada en números he optado por considerar los siguientes parámetros: habitantes (dato obtenido de la web de Instituto Nacional de Estadística), pantallas, espectadores y recaudación (datos éstos provenientes de lo que publica el Ministerio de Cultura también en su web).


A partir de esa variables que podríamos calificar básicas, y cruzando datos entre sí, se presentan también las siguientes ratios: habitantes por pantalla, espectadores por pantalla, precio medio de la entrada y promedio de asistencia por habitante y año. Son todos ellos parámetros comúnmente reconocidos entre profesionales del sector cinematográfico como indicativos de la salud del mercado de cada país.


Haré alusión a la evolución de esos parámetros referidos al mercado español en su conjunto pero, también, a cual ha sido la realidad de los mismos en las seis provincias con más recaudación y número de espectadores (Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Málaga y Sevilla). Vayamos, ya, a los números.


En 2001, España tenía una población de 40,8 millones de habitantes. Existían 3.770 pantallas activas que reunieron a 146,8 millones de espectadores e ingresaron 616,4 millones de euros. El promedio de habitantes por pantalla era de 10.835 y el de espectadores por pantalla se situaba en 38.942. Como consecuencia de éstas cifras, el precio medio de la entrada era de 4,20€ y el promedio de asistencia de 3,6 veces por habitante y año (el que se consideraba de los más altos de Europa en aquellos años).


Diez años después, al finalizar 2010, los números son éstos otros: la población ha crecido en más de seis millones de habitantes (un aumento del 15%); el número de pantallas es un 8% mayor (hay 4.080 operativas); el número de espectadores ha caído un 31% (se han perdido 45 millones de asistentes hasta llegar a los 101,6 millones) mientras la recaudación ha crecido un 7% (casi 46 millones de euros más suponen los 662,3 ingresados durante 2010). El promedio de habitantes por pantalla (como consecuencia del aumento de la población y del número de salas) ha crecido un 6% (hasta los 11.525) aunque el de espectadores por pantalla ha descendido un 36% hasta los 24.899. El precio medio de la entrada llega a los 6,52€, un 55% por encima del de 2001 (notándose ya el efecto que supone el incremento que conlleva cada entrada para proyecciones en 3D). Por último, el promedio de asistencia se queda en 2,2 veces por habitante y año, un 40% por debajo del mismo parámetro diez años atrás.


Que la dinámica del mercado cambia en poco tiempo (diez años, vistos en perspectiva de la época contemporánea, no son tantos) lo demuestra el siguiente dato: el promedio de copias por estreno de las diez películas más taquilleras de 2001 fue de 310. En 2010, ese promedio se iba hasta las 650 copias por título. Un aumento del 110% cuando el número de pantallas sólo creció un 8%. El número de puntos de venta un poquito mayor; el número de unidades de producto por punto de venta, mucho mayor. Consecuencia, más concentración en las primeras semanas de exposición; menos tiempo medio de estancia en cartelera; menos número de títulos a disposición de los consumidores.


No voy a profundizar en el análisis e interpretación de todos éstos resultados. Eso lo dejo para que cada cual haga la lectura que más le apetezca. Es lo que tienen los números fríos. Se pueden considerar desde diferentes puntos de vista. Y si a alguien le apetece saber mi opinión y mis reflexiones, estoy abierto a atender ese tipo de peticiones. Sí hago notar que, por mucho que se quiera ser benévolo en la interpretación, salta a la vista una evidencia: el incremento del precio de las entradas no guarda relación con el aumento del coste de la vida en España en ésta última década (mayoritariamente incluida en la época gobernada por el euro como moneda y la política económica tutelada por la Unión Europea). Es un aumento desproporcionado. Y algo tendrá que ver (no entro a valorar si mucho o no tanto) en que la asistencia media haya caído de una forma tan pronunciada.


En los años que van de 2001 a 2010 se incluyen desde el que presenta un mejor registro en asistencia y recaudación (2004, con 143,7 millones de entradas vendidas y 691 millones de euros de ingresos) hasta el que toca fondo en espectadores (2010 con los 101,5 millones ya mencionados) pasando por el que peor dato de recaudación ha tenido en la década (2008 con 619 millones de euros).


El número de pantallas crece hasta 2005 (en que se llega a 4.398) e inicia un descenso en 2006 hasta llegar a las 4.080 de 2010. El precio medio de la entrada ha crecido a un ritmo de entre el 5 y el 6% en los primeros años (de 2001 a 2003), de entre el 3 y el 5% en los siguientes (de 2004 a 2008) y del 6 y 7% en los dos últimos (2009 y 2010). El promedio de asistencia sólo sube en 2004 y 2009 respecto al año anterior (un 4 y un 1% respectivamente) pero presenta agudísimos descensos en 2005 (un 13% de caída respecto a 2004), 2008 (un 10% respecto a 2007) y 2010 (un 8% respecto a 2009).


En las provincias con más peso en el panorama nacional, mientras tanto, se dan resultados un tanto llamativos.


Madrid crece en habitantes un 19% (hasta los 6,4 millones), pierde pantallas (casi un 7% hasta las 570 de 2010), cae un 25% en espectadores (de 28,5 a 21,3 millones) pero aumenta un 10% la recaudación (que llega casi a los 150 millones de euros). Su promedio de espectadores por pantalla es de 37.338, un 20% peor que el de 2001 y un 50% mejor que la media estatal. Su precio medio es, en 2010, de 7,03€ (un 8% superior al promedio nacional), un 48% más alto que el de 2010. El promedio de asistencia fue de 3,3 veces por habitante y año, un 37% por debajo del que se registró en 2001 (y un 50% por encima del promedio del conjunto del país).


Barcelona presenta cifras peores. Aumenta su población hasta los 5,5 millones de habitantes (un 15% más alta que diez años atrás), incrementa el número de pantallas en un 12% (tiene 523 en 2010), pierde un 34% de la asistencia (se queda en 15,7 millones de espectadores) y su recaudación (que no pasa de 110 millones de euros) es un 0,2% inferior a la de 2001. El promedio de espectadores por sala (30.119) es un 41% peor en 2010 que en 2001 (un 21% por encima del promedio en España el año pasado). El precio medio se sitúa en 7,0€ (un 51% superior al de diez años antes y 7% por encima de la media nacional) mientras el promedio de asistencia se queda en 2,9 veces por habitante y año (un 42% por debajo del de 2001 y sólo un 32% por encima del que promedia en conjunto de España).


Madrid y Barcelona suponían un 40% de la recaudación total en 2001 con un 36% de la asistencia y un 29% de las pantallas. En 2010 sumaban el 39% de la taquilla, siguen siendo el 36% de los espectadores y acogen el 27% de las pantallas.


Valencia crece un 4% en pantallas entre 2001 y 2010 (llega a las 225), pierde un 26% de espectadores (está en 6,5 millones) y gana un 12% en recaudación. Su promedio de espectadores por pantalla (29.137) ha caído un 29% mientras su precio medio (6,3€) sube un 52% y la asistencia media baja un 36.5%.


Alicante tenía en 206 pantallas en 2010, un 32% más que en 2001. El total de espectadores cayó un 24.5% (hasta los 4,2 millones) creciendo un 16% en recaudación. El promedio de asistencia por sala se situó en 20.331 espectadores, un 43% inferior al de 2001. Su precio medio fue de 6€ (un 53% superior) y el promedio de asistencia fue un 43% peor que el de 2001.


Málaga ha pasado de 100 a 174 pantallas en éstos diez años (74% de incremento), los espectadores bajaron un 22% (hasta los 3,6 millones) y los ingresos crecieron un 37%. Su promedio de espectadores por sala (20.756) fue un 55% peor en 2010 que en 2001, el precio medio se situó en 6,7€ (75% superior) y el promedio de asistencia bajó un 37.5%.


Sevilla, por último, vio crecer el número de salas un 34% (tenía 167 activas a finales de 2010) y decrecer el número de espectadores en un porcentaje similar (33% menos con 3,7 millones de entradas) mientras la recaudación subía un 11%. El promedio de espectadores por pantalla caía un 50% hasta situarse en casi 22.000. El precio medio alcanzaba los 6,2€ (un 66.5% superior en 2010 que en 2001) y el promedio de asistencia perdía un 40%.


La suma de éstas seis provincias supuso el 55.5% de la recaudación y el 52% de los espectadores en 2001 con el 44% de las pantallas. Diez años después, generan el 56% de los ingresos y el 54% de la asistencia con el 46% de las salas.


No hace falta decir que se podrían obtener muchísimos más datos como consecuencia del cruce de éstas y otras variables (promedios por título estrenado, segmentaciones por zonas geográficas, por nacionalidad de origen de las películas, y tantas y tantas más). Para satisfacer meras curiosidades estadísticas o para usarlos como herramienta que sea útil en futura toma de decisiones. Quienes dispongan de un departamento de investigación de mercado ya saben de qué hablamos. Quienes no lo tengan, siempre pueden subcontratarlo.


Confío en no haber aburrido en exceso con ésta avalancha de números. Es lo malo de que te gusten las estadísticas y que creas que pueden (deben) ser muy útiles para entender la realidad del mercado donde te mueves. Gracias por la comprensión. A disponer.